21 de juliol 2008

UN CONVERS DE MONTSÓ

Del examen de los documentos referentes a las comunidades que a finales del siglo XV, convivían en Monzón, podemos concluir que las relaciones entre conversos y judíos eran muy fraternas y eso sucedía en un mundo tenebroso, vigilado por la todopoderosa Inquisición. Para este tipo de converso, que frecuentaba el trato con los que permanecían fieles a la Ley de Moisés, la vida estaba plagada de contradicciones, temores y añoranzas. El documento que sigue nos da una idea de la tragedia que pudo suponer, para un converso montisonense condenado en 1491, imaginarse que tras su fallecimiento sería enterrado en el cementerio cristiano, es el caso de Juan Bonanat.


Una vez dispuesto todo para el entierro del converso que se mantuvo fiel al judaísmo, surgía la cuestión de dónde iba a ser sepultado. Algunos judaizantes, o sus familiares a ruegos de ellos, hicieron cuanto pudieron para lograr que se les enterrara en cementerios judíos y al parecer, hubo quien lo logró. Otros se limitaron a pedir ser enterrados lo más cerca posible de dichos cementerios. Y quienes ni una cosa ni otra iban a conseguir, pidieron ser enterrados en tierra virgen. En Teruel algunos rumores parece que eran fundados o, al menos, se conocen muchas noticias de casos concretos. Fue en Monzón el único sitio en el que se habló de la posibilidad de que el cuerpo del converso Juan Bonanat no estuviera en el ataúd enterrado en San Francisco. La murmuración partía de lo manifestado por Bernardo Serra, que lo había oído comentar a Domingo de Castro, de Binéfar, que a su vez lo había oído decir. Como nadie lo había visto y todo era un comentario que pasaba de boca en boca, Bernardo tuvo que explicar que al oírlo quedó maravillado y que lo decía por descargo de su conciencia y porque podía ser verdad, ya que ni a Juan Bonanat ni a los de su casa los consideraba buenos cristianos, pues todos los domingos su casa estaba llena de judíos y judías, y tenía primos hermanos judíos, como Astruch Alpaperry y otros, que vivían en la judería de Monzón. Pese a lo manifestado por Bernardo, el hecho era sólo un comentario, posible sí, pero del que no existía prueba alguna...

LA ALJAMA JUDÍA DE MONZÓN, LA RECORDADA
Editorial Certeza i Ajuntament de Montsó
Pàgina 138

Andreu Lascorz